martes, 14 de junio de 2016

Parabrisas

La primera vez, el primer amor,
El primer beso, el primer adiós.

Te vi, dije que no
Volví a mirarte y algo me gustó.
Tenía abierto el corazón,
pero no para un nuevo amor:
eran heridas viejas que alguien más dejó.
Un recital, viaje oportuno;
una pulsera, excusa perfecta.
Una invitación, un par de cervezas
una madrugada, sin volver a casa
deambulando por el parque
buscando y esquivando miradas.
Amor naciendo, observando de lejos,
sin tocarse los cuerpos.
La música, de su lado
Se refugia en el volante, asustado.
El sol se despereza, inunda la ciudad.
Un café y vainillas, crece la complicidad.
Un beso deseado, necesitado,  insinuado:
un beso no dado.
Y aún así
el corazón, entregado.


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