Hay cosas que no se perdonan, te entiendo...hay cosas que no
se pueden tragar, porque duelen...
Hay cosas que se hacen porque duele el alma, y se tiene la
idiota e ilusa esperanza de que van a curarla un poco. Y al final terminan
hiriéndola peor. Duele la soledad, y no se sabe por qué.
Y de repente cualquier cosa es válida con tal de no estar
solos.
Duele el pasado y duele saber que no se cambia, duele el
presente, con la incertidumbre de lo inmediato. Duele el futuro... tan
incierto, tan lejano y tan próximo. Duele saber cual es la cosa que más tortura
a uno mismo y aun así recurrir a ella.
Tener necesidad de escarbar, de ver, de asegurarse, de
sufrir y sufrir. Y ver más, no querer ver más pero hacerlo. Y sufrir más, y
querer escaparse...
Duele querer hacer algo y no poder. Duele no querer hacer
algo y hacerlo.
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